Aunque por el nombre parezca que fuimos aduaneros en las fronteras Australianos, levantador de barreras en los ferrocarriles o torero sin faena, nada más lejos y cerca de la realidad. Porque a pesar de que no revisamos las maletas de arriba abajo, si que estuvimos justo por fuera de la barrera de coral, lo más alejado que se puede estar de el "continente"-isla australiano.
Tomamos el barco bien pronto, 8:30 de la mañana, con la idea de conocer este ser viviente gigante y todos los seres que viven de y para él. Porque la barrera de coral es un ser vivo, bueno millones de seres vivos que forman el coral. Desde fuera es como una roca, pero cuando te acercas ver como, en algunos, se ven cosas minusculas que se mueven por allí.
La idea del día era hacer 3 paradas para divertirnos con el tubo y las gafas de bucear en 2 de ellas y en la tercera internarnos en el interior de la barrera con bombonas de oxígeno. A pesar de no tener la licencia para ello, en esta parte te ponen un mini video, te dicen las 4 cosas básicas y te hacen la excursión con 1 profesional para 4 principiantes. Además de que a lo máximo que te bajan son 9 metros de profundidad, todo muy cerquita del barco y comprobando la cantidad de gas de la bombona cada rato.
La mejor palabra para definir la experiencia es EMOCIÓN. En la primera parada, hicimos snorkel o buceo con tubo. Una de las razones que nos llevó a decidirnos por ese día, era porque no iba a haber grandes olas ni corrientes ese día ... eso lo decía la teoría y la web del tiempo 2 días antes, pero la realidad fue bien distinta. Según nos metimos al agua, con 2 minutos debajo del agua, la corriente nos llevó a 100 metros del barco!!! para poder quedarte quieto en 1 sitio teníamos que luchar contra la corriente. Y eso de ver algo, sacar la cabeza para avisarnos y volver a meter la cabeza y descubrir que nos habiamos movido varios metros, nos pasó a cada rato. El tema de la corriente era porque estaba bajando la marea, asi que todo el mar venía del exterior de la barrera y entraba hacia dentro. Algunas personas se metieron con chalecos para flotar, y en 1 minuto empezaban a gritar "Socorro, Socorro!!" porque estaban bien lejos y sin poder controlar donde parar.
Fueron momentos de emoción, nervios y luego relajación, al ver a los animales nadando con total soltura y ajenos a nuestra presencia, bueno eso solo es cierto hasta que intentabas cogerlos o tocarlos y se marchan con 2 movimientos de cola. Todos los que habeis hecho este tipo de buceo sabeís la sensación. Lo más emocionante vino al final de esta primera inmersión, pudimos ver a 1 tortuga marina, de las que quedan pocas, por la contaminación de los mares y cazadores furtivos.
Después de cada paseo, en el barco tenían preparado algo de comer y de beber para reponer fuerzas mientras íbamos al siguiente punto de inmersión. Hay que decir, que esta empresa es de las pocas que te lleva a la parte más exterior de la barrera de coral, por lo que puedes tener suerte y ver cosas de los 2 lados, de dentro y de fuera de la barrera, o puedes no verlos. Es cuestión de suerte.
En la segunda parada, hicimos inmersión, con bombonas. Los primeros momentos fueron un poco caóticos y nerviosos, entre que te tienes que acostumbrar a respirar por la boca y recibir el oxigeno ese compactado, que estás más dentro de lo normal y que tuvimos que hacer unas pruebas de seguridad, es decir, probar que la segunda boquilla de aire funciona, comprobar que somos capaces que quitarnos agua de las gafas … hubo unos minutos de tensión. Después de esos minutos, todo fue un poco mejor.
Llegamos al suelo, unos 8 metros de profundidad, y teníamos a un pez Maori, ese azul grande que pusimos en otro entrada, bueno este era otro!! No penseís que solo tiene 1. Y nos relajamos y disfrutamos tocándolo y jugando con él. Después nos movimos a ver al famoso pez payaso o más conocido como Nemo. Lo que no cuenta la película, es que el pez payaso, cuando está sólo,como en la peli, se hace más grande y se convierte en hembra, para tener crías (es verdad que entonces no hubiese sido tan exitosa la película). Además, el hábitat del pez payaso es una anémona que es venenosa para otros peces excepto para él. Y a pesar de saber eso, el guía nos hizo tocar esa anémona … la tocamos pero con miedo, no vaya a ser que muriésemos al instante!!
Después de estos minutos de suspense, jugamos con una medusa pequeña blanca, la cogíamos por el cuerpo y la lazábamos como una pelota, era del tamaño de una pelota de tenis. También lo hicimos con respeto, porque la medusa más mortífera del mundo habita estas aguas y a saber si esa era prima-hermana!!.
(la tiene el guia en su mano derecha)
Justo saliendo del agua, avistamos un tiburón a lo lejos, pero … no entrabamos en su plan de cena ni él nos hizo mucho caso. Más bien siguió con su rutina.
(aquí voy yo a ver donde se escondía)
La tercera parada supuso ir en grupo con un guía que nos fue enseñando tipos de animales y corales que nos encontrábamos. El coral lo señalaba, eso de tocarlo esta como que mal visto por el gobierno y los ecologistas, y los animales los pudimos tocar, como un pepino de mar. Que en España se ven en las costas cuando buceas, pero que nunca se nos ocurrió tocarlos.
Un día completo de emociones, que culmino con una conducción a Cairns, donde nos “alojamos” en casa de una couch muy especial. Con 21 años es aprendiz de carnicera y tiene cuys en su casa como mascotas. Pizpireta y dicharachera, nos permitió compartir con ella risas, historias y sobre todo comida, tanto española como australiana. Degustamos unas brochetas de cocodrilo que estaban para chuparse los dedos. Todo esto, por supuesto, en una barbacoa eléctrica, como no, de esas que hay por todo el país y que tanto disfrutamos.
Nuestro siguiente destino, fue Darwin, costa norte de Australia y con más historia e historias de las que pensábamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario