Tambien las playas son enormes ( las más larga, unos 100 kilómetros, y es zona de surf, por los fuertes vientos, y de dunas de arena). Nosotros no conseguimos ponernos de pie en el bogggie, pero creemos que no es para eso,.. no le pedímos más, a los 6 euros que pagamos por ella.
Después de andar cuatro horas y media en un bosque cerrado para ver una arboleda de kauris, (y volver sin encontrarla) nos enteramos de que realmente es en el siguiente bosque, Waipora Forest, donde podemos observar los árboles más grandes, y a 5 minutos de la carretera.
En Ahipara, hay una duna gigante, muy recomendable para hacer “sand-boarding” o lanzarse por ella con una tabla.
En Dargaville, nos acogen Donna y Jerry, unos simpáticos canadienses que viven en NZ desde hace 15 años, cuando sus hijos ya habían crecido, y ya no necesitaban sus cuidados. Su nieta ha venido a estar con ellos durante el verano, y le venimos como anillo al dedo para contestar miles de preguntas, ya que su sueño desde que vio un documental en la tele hace unos años es visitar Cuzco, y Machu Pichu.
Ella no puede ir porque todavía está estudiando y porque no tiene dinero. Su abuela le anima a que vaya igualmente, que comience haciendo voluntariado, y ya encontrará algo.
Siendo honestos, esta estampa (que la viviremos repetidamente, de forma parecida, en el futuro) no sería normal en España:
¿Una abuela convenciendo a su nieta a que viaje 10.000 kms “y una vez allí, ya saldrá algo”??
¿Unos padres que cuando sus hijos crecen, ponen medio planeta de por medio, “porque estábamos hartos del frío”?
¿Unos abuelos introduciendo a su nieta en el mundo del couchsurfing, para que ella también acoja en su casa a desconocidos viajeros, y que ella misma pueda quedarse en otras casa después, en sus viajes??
Si alguien puede corroborar que en España esto también pasa, por favor, que nos avise.
Sería hora de volver, las cosas habrían cambiado demasiado en nuestra ausencia ().
| De Rusell, Whangarei,Karikari |
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