Recorriendo la costa Este - Isla Fraser


Una vez que visitamos lo que nos quedaba de Sydney, nos dirigimos al norte por la costa. Salir de la gran ciudad es algo agotador, porque el tráfico es intenso e los conductores son de lo de conducción agrsiva en vez de defensiva. Así que con 8 ojos mirando a todas las direcciones conseguimos salir de la ciudad de los convictos (Australia fue la carcel de Gran Bretaña, asi que la llenaron de convictos y policias. En el pasado era algo que ocultar, pero ahora la gente está orgullosa de que alguno de sus antepasados fuera un ladrón!!! cosas que tienen en estos lares).

Dirigimos nuestros destinos a recorrer la costa este del país. Es la más poblada y se nota por la cantidad de coches que circulan, por la calidad de las carreteras y porque los coches que vienen defrente ya no nos saludan como lo hacian en el outback.

En esta zona están famosas playas para surfistas, que a donde la mayoria de los turistas suelen ir. Nuestro problema fue el tiempo ... meteorológico, que si no llovía, estaba con un montón de nubes amenazantes. Por lo que decidimos hacer parada en 1 parque nacional para después hacer alguna caminata. Es la suerte que tenemos de ir parando donde queramos, sin mas estres que el mal tiempo.

El mal tiempo continuo y por no mojarnos decidimos visitar uno de los multiples "rain forest" o bosques húmedos que hay en esta costa hasta la punta norte. El que visitamos fue Dorrigo National Park. Es Patrimonio de la Humanidad por el tipo de flora y fauna que habita en él. En esta zona, un poco más al interior, la lluvía no hacia acto de presencia, por lo que nos aventuramos a un paseo por el bosque a descubrir alguna de sus conocidas cascadas. Digo nos aventuramos porque el guardabosques en información nos aviso que tuvieramos cuidado con los típicos animales mortales del país, lease arañas y serpientes, y además que fueramos cuidadosos cuando cruzasemos una zona húmeda porque podríamos tener algún inquilino no deseado en las piernas, lease sanguijuelas. Si ya de por sí, un paseo por el bosque nos hace estar cuidadosos con donde pisamos, donde nos apoyamos o donde nos sentamos, este aviso nos enfundó con otro miedo más.





El recorrido es entre bosque húmedo, con multitud de higueras estranguladoras, helechos y vegetación en todas dirección. Al llegar a las cascadas, nos sacamos las fotos de rigor (que si mas alla, que si pon otra cara ..) y acabamos el recorrido mucho antes de lo especificado en el mapa de ruta (sería por no querer encontrarnos ningún animal a nuestro alrededor???).



De aqui, nos volvimos a la playa a conocer las playas surfistas. El tiempo tampoco acompañó por lo que nos acercamos a Brisbane. Teniamos un poco de miedo con respecto a las carreteras por las inundaciones que tuvieron en Enero de este año. Pero es sorprendente que casi no vimos nada que nos haga sospechar que fue en esa ciudad. Tras un paseo por el centro de la ciudad, nos dimos cuenta que no había mucho más que hacer y salimos rumbo a Sunshine coast (la costa que brilla con el sol) a ver si es el nombre era correcto para esa zona.







Esta zona nos recibió de manera tibia, sin frio no calor, sin sol y sin lluvia. Pero nos permitió darnos un par de baños en el mar, en playas de arena blanca y poca gente alrededor.

Nuestro destino era llegar a Herber Bay, el punto de entrada para ver una de las maravillas Patrimonio de la Humanidad de Australia, la isla Fraser. La isla más grande de arena del mundo. Tiene hasta 4 tipos diferentes de vegetación dependiendo de la altura y la orientación, e incluso, tiene varios lagos. Los dingos, perros endémicos de Australia,tienen en esta isla todo el espacio para ellos. Nos comentan que son los que tienen la sangre más pura, sin mezcla con perros traidos por los europeos.





La isla es un oasis de tranquilidad. Los únicos vehiculos que pueden circular son 4x4, ya que las carreteras son una mezcla de arena húmeda, arena seca, hojarasca y barro. El asfalto sólo en el recinto del complejo turístico y nada más.

Además de estas "carreteras" el autobus que nos lleva lo hace por la playa, donde rigen las mismas normas de circulación que en una carretera normal, se conduce por la izquierda y a no más de 80 km/h (ya que han tenido algunos accidentes en la isla por exceso de velocidad).







Con el calor que hace, un baño en la playa sería lo más refrescante pero ... tenemos una temibles medusas que pueden matar a una persona o tenemos tiburones que pueden matar a una persona. Así que desechamos la idea aparcada y aceptamos la idea de un baño en una piscina natural. Depués del baño refescante, visitamos un barco encallado en la playa y terminamos el día andando por un riachuelo de agua cristalina, completamente bebible y refescante.







El día siguiente hicimos ruta por 2 de las lagos internos que tiene la isla. El más famoso es el lago McKenzie, con un color azul-verdoso y una arena de playa blanca lavada con Ariel. Nos maravilla lo tranquilo de la zona a pesar de los muchos visitantes que vienen hasta aqui. Tenemos la sensación de paraiso perdido. Una pena que tengamos que dejarlo atrás. El siguiente lago, es menos conocido, y hay que andar un poco para llegar a él, eso hace que no vaya tanta gente. El color de completamente diferente, mucho más verde pero es un mini lago rodeado de bosque en su mayoria, y por una duna que se desliza hacia él.









Otra cosa que nos encantó fue la noche de luna llena al borde del mar.





y los nombres escritos con la luna

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