Viaje a Kangaroo Island



Kangaroo Island es la tercera isla más grande de Australia, algo de lo que están muy orgullosos y te repetirán todo el rato. Está situada al sur del continente. Es un lugar increíble para vivir, temperaturas moderadas, tierra fértil, y unas playas preciosas.

Además, si te gustan los animales, tienes oportunidad de ver pelícanos, focas, pingüinos, emus, kanguros, koalas, otros tipos de aves (perdón por la ignorancia), y dice la leyenda que ornitorrincos, pero nosotros hemos ido y vuelto engañados,…




Para empezar, dormimos en un bosque cerca del puerto, para despertarnos pronto y tomar el ferry. El caso es que la alarma no sonó, y a la hora de la salida del barco, nosotros nos estábamos levantando. Cuando llegamos, para nuestro alivio, todavía estaban metiendo los coches en el barco. Estaremos todo el fin de semana haciendo vida en la isla, volveremos a comprobar que el barco sale tarde para volver, y no será hasta la siguiente ciudad, donde llegamos antes a casa de un chico que nos pidió que nos encontrásemos de 2 a 2.30, que nos damos cuenta que estábamos en diferente zona horaria desde hacía tres días.



Ya habíamos vivido algún cambio horario en el país (tiene 6 zonas horarias…!o eso es lo que hemos descubierto hasta ahora!), según nuestro reloj al cambiar de estado entre Nueva Gales del Sur y Australia del Sur, la hora no cambiaba. Pero es que la diferencia es ... ¡de media hora!



Lo primero que hacemos al llegar a la Isla es visitar una destilería de eucalipto. El eucalipto es nativo de Australia, y lo tienen por muchas partes, de todos los tipos y colores. Y aquí han sido imaginativos, y una familia ha creado la primera fábrica con aceite de eucalipto, y otros productos derivados (venenos, jabones, cremas,…)
(Hay gente que ha ido al norte de España y nos han dicho que les recuerda a Australia, por lo eucaliptos, y curiosamente no sabían que eran nativos de aquí)



Otra de las cosas interesantes de la Isla son las Remarkable Rocks, unas rocas impresionantes que parecen haber caído del cielo, haberse roto al contacto con el suelo, y han quedado así para siempre.



Allí un chico de apariencia asiática se nos ofrece sacar una foto. Le damos la cámara, y mientras la hace rajamos un poquito de él (sólo un poquito) que a ver que sale de ahí y tal, y cuando nos dá la cámara nos empieza a hablar en castellano también, y se presenta como “soy de Madrid”. En fin, no os fieis de las apariencias. Él y su novia están francamente impresionados con que llevemos tanto tiempo viajando, y nosotros estamos impresionados cómo una persona que parece tan japonesa, pueda ser de Leganés.
Después vamos a ver el lugar en el que van a parir las focas y los leones marinos, en un largo viaje llegan aquí desde Nueva Zelanda.
Al día siguiente vamos de caminata: El camino del ornitorrinco se llama nuestro camino, pero al llegar al río, a la zona donde nos dijeron que vivpía, nos llevamos una decepción: No hay manera de ver al ornitorrinco. Por el camino, vemos pavos, wallabies, loros, martines pescadores,… pero sólo tenemos ojitos para el ornitorrinco. ¿Conseguiremos verlo en algún lugar, antes de dejar Australia? Respuesta: Próximos capítulos.
Otra cosa característica de aquí es el maroon, o cigalas gigantes, de agua dulce.





Las vemos en un invernadero, y después vamos a comerlas al restaurante. Son las 11 de la mañana, pero no tenemos otra cosa que hacer allí que comer su marisco y beber su vino local. Al final, todo nos saldrá gratis, debido a un desafortunado incidente en el que Igor se encontrará unos pequeños bichitos rondando por su plato, cuando se estaba lo estaba acabando. (Yo lo intento consolar, recordándole que hemos comido termitas por motu propio en la Selva, asi que,...!estas por lo menos vienen en plato!)



Para acabar, los originales buzones a la entrada de un grupo de casas...

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